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Bloque 03 de 11 · Informe SSRC-TER-LG-01 · Versión 2.2

¿Aumenta la actividad sísmica? Tendencia y región

Análisis homogéneo del catálogo ComCat y actividad en Colombia, Brasil, Guyana y Caribe oriental.

7. ¿Está aumentando la actividad sísmica?

IDEA CENTRAL. La respuesta depende de la escala: sí aumentó de forma abrupta la actividad local por el doblete y sus réplicas; no se demuestra un aumento general equivalente en todo el entorno regional ni a escala mundial.
Figura del informe: image4.png

Figura 8. Recuento anual ComCat M≥4,5. Ventana regional amplia; 2026 es parcial. Consulta y cálculo: 8 de agosto de 2026.

Figura del informe: image5.png

Figura 9. Recuento mensual ComCat M≥3 en el norte venezolano (7-13°N; 73-59°O). Los catálogos locales detectan muchos más eventos pequeños.

Una secuencia de réplicas produce cientos o miles de terremotos pequeños y un pico visible en cualquier catálogo local. Decir que «hay más sismos» es correcto para esa zona y periodo. El error aparece al extrapolarlo a continentes o al planeta sin un catálogo homogéneo y un umbral de completitud.

Las redes modernas registran eventos que antes pasaban inadvertidos. El USGS localiza unos 20.000 terremotos globales al año y explica que la comunicación instantánea aumenta la percepción pública. Un catálogo con más estaciones contiene más sismos pequeños aunque la tasa física no cambie [18]. Para estudiar tendencias se fija un umbral -por ejemplo M≥4,5- que la red global detecta de manera más uniforme.

En la ventana 0-15°N y 80-55°O, los 26 años completos 2000-2025 arrojan entre 29 y 86 eventos M≥4,5 por año, con media de 55,6. Los 39 acumulados hasta el 8 de agosto de 2026 equivaldrían, mediante una simple anualización, a aproximadamente 64: dentro de la variabilidad observada. La anualización no es pronóstico; solo contextualiza el dato parcial.

En cambio, para el norte venezolano y M≥3 se aprecia el salto de junio. ComCat capta solo una parte de las réplicas pequeñas; FUNVISIS, por densidad local, informa muchas más. Ambos catálogos responden a objetivos y capacidades diferentes y no deben mezclarse para calcular una tendencia sin homogeneización.

Un terremoto grande puede transferir esfuerzos y activar fallas cercanas o sismicidad distante en condiciones favorables, pero eso no significa una reacción en cadena ilimitada. La mayor probabilidad se concentra en la zona de ruptura y decrece con distancia y tiempo. Los pronósticos de réplicas expresan probabilidades condicionadas, no certezas.

VEREDICTO. Aumento local inequívoco y peligro de réplicas: sí. Tendencia regional sostenida por encima de la variabilidad histórica: no demostrada con los datos homogéneos analizados. Aumento mundial: no respaldado por USGS.

8. Actividad en Colombia, Brasil, Guyana y Caribe oriental

IDEA CENTRAL. Compartir frontera no implica compartir la misma fuente sísmica. Cada país debe interpretarse según su régimen tectónico, red de observación y vulnerabilidad.

Colombia posee uno de los contextos más complejos: subducción de Nazca bajo Suramérica, interacción Caribe, bloque de los Andes del Norte y fallas corticales activas. Su sismicidad frecuente y sus volcanes andinos no son una prolongación simple del doblete venezolano. Los sismos del nororiente colombiano sí pueden relacionarse con estructuras compartidas de los Andes y frontera, mientras que los del Pacífico responden principalmente a la subducción.

Brasil y Guyana se encuentran en el interior de la placa Suramericana y, en promedio, tienen menor peligrosidad que la franja andina-caribeña. Sin embargo, «intraplaca» no significa «sin terremotos». Fallas antiguas pueden reactivarse por el campo de esfuerzos, y ondas de grandes eventos venezolanos pueden sentirse a gran distancia, especialmente en edificios altos o suelos blandos.

Trinidad y Tobago forman parte directa del cinturón deformado del Caribe sur. El UWI-SRC describe alrededor de 40 eventos anuales M≥2,1 en la zona del golfo de Paria y península de Paria, además de sismicidad al norte, este y dentro de Trinidad. La profundidad varía desde superficial hasta más de 150 km [9]. Esto obliga a distinguir fuentes corticales, capaces de sacudida intensa localizada, y sismos profundos, sentidos ampliamente pero a menudo menos dañinos en superficie.

En las Antillas Menores, la placa Suramericana subduce bajo la Caribe. Allí coinciden terremotos del contacto, sismos dentro de la placa descendente y volcanes del arco. UWI-SRC recuerda que la actividad sísmica del Caribe oriental ha continuado a lo largo de los siglos; lo que ha aumentado de forma clara es la exposición: más población, edificios de hormigón, rellenos costeros y hoteles altos.

Aruba, Curazao y Bonaire se sitúan frente a Venezuela y pueden sentir terremotos de la franja costera. Su riesgo depende de distancia, suelo, diseño de edificios y continuidad de puertos, desalación, energía y comunicaciones. La cooperación regional debe compartir datos y protocolos de tsunami, no asumir que una alerta nacional cubre todas las islas.

Área Régimen dominante Lectura del riesgo
Norte de Venezuela Desgarre y deformación Caribe-Suramérica Alta peligrosidad sísmica; fallas próximas a grandes ciudades.
Colombia andina Subducción Nazca + fallas corticales + Caribe Sismicidad y volcanismo altos, con fuentes diversas.
Brasil interior Intraplaca Menor tasa, no nula; eventos moderados y percepción a distancia.
Guyana Escudo/intraplaca Peligro generalmente bajo; vulnerabilidad local aún relevante.
Trinidad-Paria Límite difuso y subducción profunda Sismos superficiales y profundos; fuerte conexión regional.
Antillas Menores Subducción y arco volcánico Amenaza sísmica, volcánica y de tsunami.