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Bloque 01 de 11 · Informe SSRC-TER-LG-01 · Versión 2.2

Tectónica del Caribe sur e historia sísmica

Límite de placas Caribe-Suramérica, sistema de fallas y la historia sísmica de Venezuela y La Guaira.

3. Marco tectónico de Venezuela y el Caribe sur

IDEA CENTRAL. El límite Caribe-Suramérica no es una línea única: es una franja deformada de decenas a cientos de kilómetros con fallas principales y estructuras secundarias capaces de repartir la deformación.
Figura del informe: image1.png

Figura 2. Esquema tectónico regional y localizaciones revisadas del doblete de 2026. Elaboración propia con datos USGS; trazas de fallas simplificadas.

La placa Caribe se desplaza aproximadamente hacia el este respecto de Suramérica. Ese movimiento se absorbe mediante fallas de desgarre dextral, pliegues, cabalgamientos y deformación distribuida. El sistema Boconó-San Sebastián-El Pilar constituye el eje más conocido: Boconó atraviesa los Andes venezolanos, San Sebastián continúa por el centro-norte y costa, y El Pilar domina el oriente.

La falla de San Sebastián discurre en gran parte costa afuera, paralela a la Cordillera de la Costa y próxima a centros densamente poblados. Su geometría submarina complica el conocimiento detallado y abre debates sobre la fuente de terremotos históricos, como el de 1900. Las fallas La Victoria, Tacagua-El Ávila, Oca-Ancón y numerosas estructuras menores contribuyen a un campo de deformación complejo.

Hacia el este, la litosfera suramericana se introduce bajo el arco de las Antillas Menores. Esto genera sismos desde superficiales hasta profundos bajo el Caribe oriental y volcanismo insular. En Trinidad y el golfo de Paria se superponen fallas corticales, deformación del prisma y sismicidad relacionada con la placa subducida. Hacia el oeste, la interacción con la microplaca de los Andes del Norte y la subducción de Nazca aumenta la complejidad en Colombia.

La peligrosidad del norte venezolano no se limita a una falla trazada. Una ruptura puede saltar o transferir esfuerzo entre segmentos, y los movimientos fuertes se propagan por cuencas y corredores urbanos. El doblete de 2026, con dos grandes eventos separados por segundos, ilustra una interacción rápida entre fuentes próximas. La denominación «foreshock» del primer evento solo es posible retrospectivamente, después de ocurrir el mayor.

4. Historia sísmica de Venezuela y La Guaira

IDEA CENTRAL. Los periodos tranquilos entre desastres no equivalen a ausencia de peligro. La historia venezolana contiene rupturas destructivas separadas por décadas o siglos.
Figura del informe: image2.png

Figura 3. Selección de hitos sísmicos; las magnitudes de eventos históricos son estimaciones y pueden variar entre catálogos.

El terremoto de 1530 en Cumaná es uno de los primeros documentados y estuvo asociado a perturbaciones marinas compatibles con tsunami. Los estudios paleosísmicos e históricos del sistema El Pilar muestran que la asociación de eventos antiguos con segmentos concretos conserva incertidumbre, pero confirman una historia de grandes rupturas en el oriente venezolano [25].

En 1641 Caracas sufrió destrucción importante. El gran terremoto de 1766 afectó un área enorme de Venezuela y el Caribe; su profundidad y fuente han sido debatidas. En 1812 una secuencia destructiva golpeó Caracas, La Guaira, Barquisimeto, San Felipe y Mérida en el contexto de la guerra de independencia. Las cifras tradicionales de decenas de miles de víctimas para todo el episodio deben manejarse con cautela: estudios documentales estiman cerca de 2.000 fallecidos en Caracas y muestran cómo construcción, conservación y sesgos políticos alteraron los relatos [27]. FUNVISIS recuerda cerca de 4.000 muertos en La Guaira.

El terremoto de Cúcuta de 1875 afectó la frontera colombo-venezolana; el de los Andes de 1894 dañó Mérida y poblaciones del occidente. El 29 de octubre de 1900, el terremoto de San Narciso sacudió Caracas y la costa norte-central. Estudios modernos sitúan su magnitud aproximadamente entre Mw 7,6 y 7,7 y mantienen el debate entre las fallas La Tortuga y San Sebastián [26].

En 1950 El Tocuyo sufrió un Mw aproximado de 6,3; en 1967 Caracas recibió un terremoto de alrededor de 6,5 que produjo colapsos y reveló amplificaciones locales. Depósitos del abanico de Caraballeda mostraron evidencias de licuación. El 9 de julio de 1997, el terremoto de Cariaco Mw 6,9 causó muertes, daños graves y ruptura superficial en El Pilar. En 2009 un Mw 6,2 afectó Carabobo, y en 2018 un Mw 7,3 cerca de Carúpano fue sentido ampliamente.

La lección histórica es doble: la franja norte ha producido terremotos grandes y los daños se repiten donde convergen suelos desfavorables y edificios vulnerables. La memoria social, sin embargo, se acorta más rápido que el ciclo tectónico. Cada generación tiende a considerar excepcional un fenómeno que la geología entiende como recurrente, aunque no periódico.

Fecha Zona Tamaño aproximado Observación principal
01-09-1530 Cumaná ~Ms 7,1-7,3 Daños y tsunami histórico; fuente submarina probable.
11-06-1641 Caracas ~6,3-6,6 Destrucción colonial; información instrumental inexistente.
21-10-1766 Oriente/Trinidad Grande, debatido Área sentida enorme; posible profundidad intermedia.
26-03-1812 Caracas-La Guaira-occidente Secuencia ~7 Catástrofe multiciudad; cifras históricas discutidas.
28-04-1894 Andes ~7 Daño fuerte en Mérida y occidente.
29-10-1900 Costa norte-central Mw 7,6-7,7 San Narciso; fuente La Tortuga/San Sebastián debatida.
03-08-1950 El Tocuyo 6,3 Uno de los más destructivos del siglo XX venezolano.
29-07-1967 Caracas 6,5 Colapsos, amplificación local y licuación en Caraballeda.
09-07-1997 Cariaco 6,9 Ruptura de El Pilar; graves daños escolares.
21-08-2018 Sucre 7,3 Sismo profundo/moderado impacto relativo, sentido regionalmente.
24-06-2026 San Felipe-La Guaira 7,2 y 7,5 Doblete, intensidad cercana a IX y catástrofe nacional.